Resumen
El Incidente del vuelo 1628 de Japan Air Lines ocurrió el 17 de noviembre de 1986 durante un vuelo de carga desde París, Franciahasta Tokio, Japón, con una escala programada para repostar en Anchorage, AlaskaEl evento se considera uno de los casos de UAP más significativos de la aviación comercial porque involucró a una tripulación aérea experimentada, informes de múltiples objetos no identificados, comunicaciones con el control de tránsito aéreo y una revisión posterior por la Federal Aviation Administration (FAA).
La aeronave, un Boeing 747-200F de Japan Air Linesestaba al mando del capitán Kenju Terauchi, un piloto comercial experimentado y antiguo aviador militar. Durante el vuelo sobre el este de Alaska, la tripulación informó de objetos aéreos inusuales que parecían acompañar a la aeronave durante un periodo prolongado.
El incidente
Aproximadamente a las 5:00 p. m., hora estándar de Alaska, mientras volaban cerca de Fort Yukon, la tripulación observó dos objetos intensamente iluminados que se aproximaban desde el lado izquierdo de la aeronave.
Según los pilotos, los objetos maniobraron muy cerca del Boeing 747, manteniendo la formación durante varios minutos antes de desplazarse por delante de la aeronave.
El capitán Terauchi informó posteriormente de haber observado un objeto mucho mayor a más distancia, que describió como una enorme estructura oscura aparentemente mucho más grande que la propia aeronave. Estimó que el objeto permaneció visible durante un periodo prolongado mientras el vuelo continuaba hacia Anchorage.
Durante todo el encuentro, la tripulación mantuvo contacto por radio con el Anchorage Air Route Traffic Control Center, que coordinó con instalaciones de radar militares y civiles en un intento de verificar los objetos reportados.
Características reportadas
La tripulación describió varias características inusuales:
- Dos objetos intensamente iluminados que volaban en formación cerrada.
- Maniobras rápidas aparentes alrededor de la aeronave.
- Luces blancas y ámbar brillantes.
- Un objeto oscuro mucho mayor visible detrás o más allá de las luces pequeñas.
- Funcionamiento silencioso.
- Los objetos manteniendo el ritmo de la aeronave antes de alejarse.
La tripulación estimó que partes del encuentro duraron aproximadamente entre 30 y 50 minutos, lo que lo convierte en uno de los incidentes de UAP de aviación comercial de mayor duración reportados.
Investigación
El incidente fue investigado por el Federal Aviation Administration (FAA), con información de apoyo de instalaciones de radar militares.
Los controladores de tránsito aéreo confirmaron que la tripulación había reportado los objetos en tiempo real. Se revisaron datos de radar para determinar si objetivos no identificados coincidían con las observaciones de los pilotos.
La información de radar disponible dio lugar a interpretaciones diferentes. Algunos retornos parecían compatibles con objetivos inusuales, mientras que revisiones posteriores sugirieron que ciertos retornos podían deberse al procesamiento normal del radar o a efectos atmosféricos.
La FAA entrevistó a la tripulación, revisó las comunicaciones grabadas y examinó datos de radar. No se alcanzó una explicación definitiva para todos los aspectos del encuentro.
El capitán Terauchi siguió sosteniendo que la tripulación había observado objetos estructurados en condiciones de vuelo controladas. Otros investigadores argumentaron que algunas observaciones podrían explicarse por objetos astronómicos, reflejos atmosféricos o limitaciones en la interpretación del radar.
Importancia histórica
El incidente del vuelo 1628 de Japan Air Lines sigue siendo uno de los casos de UAP de aviación comercial más citados porque combinó:
- Múltiples testigos experimentados de la tripulación de vuelo.
- Comunicación por radio en tiempo real con el control de tránsito aéreo.
- Revisión por autoridades de aviación.
- Datos de radar examinados durante la investigación.
- Amplia documentación oficial.
El caso también puso de relieve las dificultades que afrontan las autoridades de aviación al evaluar informes que combinan observaciones visuales e información de radar.
Hoy, el vuelo 1628 sigue citándose en debates sobre seguridad aérea y reporte de UAP, especialmente en relación con las observaciones de pilotos y la importancia de documentar eventos aéreos inusuales mediante procedimientos de reporte establecidos.