Resumen
Entre 2014 y 2016, aviadores de la Marina de Estados Unidos que operaban desde Naval Air Station Oceana, Virginia, informaron de una serie de encuentros repetidos con fenómenos anómalos no identificados (UAP) durante misiones rutinarias de entrenamiento frente a la costa este de Estados Unidos. Estos incidentes se consideran entre los casos militares de UAP más importantes de la era moderna porque involucraron a múltiples tripulaciones aéreas, sensores avanzados de aeronaves, observaciones repetidas durante un periodo prolongado y una investigación oficial posterior.
A diferencia del Encuentro USS Nimitz Tic Tac (2004), que se centró en un único evento muy conocido, los encuentros de la costa este comprendieron numerosos informes de distintos pilotos a lo largo de varios años. Más tarde, los incidentes se convirtieron en un factor importante en la decisión de la Marina de Estados Unidos de establecer procedimientos formales de notificación para encuentros aéreos sin explicación.
Contexto
En 2014, F/A-18 Super Hornet escuadrones asignados a la Marina de Estados Unidos comenzaron a actualizar sus aeronaves con el sistema de radar AN/APG-79 Active Electronically Scanned Array (AESA) . El radar mejorado proporcionaba una sensibilidad y capacidad de seguimiento significativamente mayores que los sistemas anteriores.
Tras estas mejoras, pilotos y operadores de radar informaron de detecciones cada vez más frecuentes de objetos no identificados durante ejercicios de entrenamiento realizados en zonas de operaciones militares frente a la costa este de Estados Unidos.
Al principio, algunos miembros del personal sospecharon que las detecciones eran resultado de problemas de calibración del radar o anomalías de software. Sin embargo, los repetidos avistamientos visuales de las tripulaciones hicieron que los mandos tomaran los informes más en serio.
Encuentros informados
Los pilotos describieron objetos que mostraban características que les resultaban difíciles de explicar mediante el rendimiento de aeronaves conocidas.
Entre las características informadas figuraban:
- Objetos sin medios visibles de propulsión.
- Vuelo aparentemente estacionario con vientos fuertes.
- Aceleración repentina.
- Operación a gran altitud.
- Presencia prolongada dentro de zonas de entrenamiento militar.
- Pequeños objetos con forma de cubo encerrados dentro de estructuras esféricas translúcidas.
Uno de los incidentes más comunicados involucró a dos aviadores de la Marina que afirmaron que un objeto con forma de cubo dentro de una esfera transparente pasó entre sus aeronaves durante una misión de entrenamiento, lo que generó preocupaciones sobre la seguridad del vuelo.
Exteniente de la Marina Ryan Graves, que realizó muchas de estas misiones, declaró posteriormente que, según los informes, se observaron objetos similares de forma regular durante un periodo prolongado.
Datos de sensores
Los encuentros incluyeron observaciones de múltiples fuentes, entre ellas:
- Sistemas de radar AESA.
- Pods de designación infrarroja.
- Observaciones visuales de los pilotos.
- Sistemas de misión de las aeronaves.
Algunos de los incidentes registrados se asociarían posteriormente con los vídeos infrarrojos GIMBAL y GOFAST , aunque la relación exacta entre avistamientos individuales y grabaciones específicas ha seguido siendo objeto de análisis.
La combinación de sensores avanzados y personal militar experimentado hizo que estos encuentros fueran especialmente importantes desde la perspectiva de la seguridad aérea y la seguridad nacional.
Investigación y notificación
El carácter repetido de los encuentros generó una preocupación creciente dentro de la Marina.
Las preguntas se centraban en si los objetos observados representaban:
- Tecnología extranjera previamente desconocida.
- Aeronaves no autorizadas operando dentro de espacio aéreo militar restringido.
- Anomalías de sensores.
- Otros fenómenos aéreos sin explicación que requirieran análisis adicional.
A medida que se acumularon los informes, la dirección de la Marina reconoció la necesidad de una documentación y un análisis más coherentes.
Estos acontecimientos contribuyeron directamente a la introducción de procedimientos de notificación actualizados en 2019, que permitieron a los aviadores informar de encuentros con UAP mediante canales formales sin temor a estigmas profesionales.
Los incidentes también se convirtieron en un área importante de estudio para Advanced Aerospace Threat Identification Program (AATIP), de la UAP Task Force (UAPTF) y, posteriormente, la All-domain Anomaly Resolution Office (AARO).
Importancia histórica
Los encuentros navales de la costa este representan un capítulo crucial en la historia moderna de las investigaciones sobre UAP.
Su importancia radica en varios factores:
- Encuentros repetidos durante varios años.
- Numerosos pilotos militares como testigos.
- Datos avanzados de sensores de radar e infrarrojos.
- Influencia directa en cambios de los procedimientos de notificación de la Marina de Estados Unidos.
- Mayor atención del Departamento de Defensa y del Congreso.
A diferencia de muchos casos anteriores de UAP, estos encuentros ocurrieron dentro de entornos controlados de entrenamiento militar e involucraron tecnología moderna de sensores, por lo que resultan especialmente pertinentes para los debates contemporáneos sobre seguridad nacional y seguridad aérea.
Los encuentros de la costa este también ayudaron a establecer el contexto operativo para la publicación de los vídeos GIMBAL y GOFAST y contribuyeron de forma significativa al renovado interés del Congreso por las investigaciones sobre UAP que surgió a finales de la década de 2010.