Resumen

El 16 de diciembre de 2017, The New York Times publicó un artículo de investigación titulado "Auras brillantes y 'dinero negro': el misterioso programa de ovnis del Pentágono". El reportaje reveló por primera vez la existencia del Advanced Aerospace Threat Identification Program (AATIP) y dio a conocer que el Departamento de Defensa de Estados Unidos había financiado un programa para investigar fenómenos anómalos no identificados (UAP).

Considerado ampliamente como el inicio de la era moderna de divulgación pública sobre UAP, el artículo cambió de forma fundamental el debate público y gubernamental sobre el tema. Demostró que las fuerzas armadas de Estados Unidos habían seguido investigando encuentros aéreos sin explicación décadas después del cierre de Project Blue Book y presentó vídeos autentificados de la Marina de Estados Unidos a una audiencia mundial.

El reportaje provocó una atención mediática renovada, interés del Congreso y una serie de iniciativas oficiales del Gobierno que continúan hasta hoy.

La investigación

El artículo fue escrito por los periodistas Helene Cooper, Ralph Blumenthal y Leslie Kean, basándose en entrevistas con funcionarios y exfuncionarios gubernamentales, personal militar y personas vinculadas al programa.

La investigación informó de que:

  • El Advanced Aerospace Threat Identification Program (AATIP) había funcionado dentro del Departamento de Defensa.
  • El programa había recibido aproximadamente 22 millones de dólares en financiación del Congreso.
  • La financiación había contado principalmente con el apoyo de los esfuerzos de Senador Harry Reid, con el respaldo de Senadores Daniel Inouye y Ted Stevens.
  • El antiguo funcionario de inteligencia Luis Elizondo había desempeñado un papel destacado en el programa antes de abandonar el Departamento de Defensa en 2017.

El artículo también destacó el interés continuado de las fuerzas armadas por encuentros aéreos sin explicación que involucraban a aviadores de la Marina.

Publicación de los vídeos de la Marina

Junto con la investigación, tres vídeos infrarrojos de la Marina de Estados Unidos recibieron una amplia atención pública:

  • FLIR1 ("Tic Tac")
  • GIMBAL
  • GOFAST

Los vídeos mostraban objetos no identificados grabados por los sistemas de designación de aeronaves F/A-18 Super Hornet durante distintas operaciones militares.

Aunque copias de los vídeos habían circulado previamente de forma limitada, la investigación de The New York Times los llevó al conocimiento del gran público.

A finales de 2020, el Departamento de Defensa confirmó oficialmente que los vídeos eran grabaciones auténticas realizadas por personal de la Marina de Estados Unidos y los publicó formalmente.

Respuesta pública y gubernamental

La publicación generó una importante cobertura mediática internacional y marcó un punto de inflexión en la forma de hablar de los UAP.

En los años siguientes:

  • La Marina de Estados Unidos introdujo procedimientos actualizados de notificación de UAP.
  • El Congreso solicitó sesiones informativas adicionales, tanto clasificadas como públicas.
  • El UAP Task Force (UAPTF) se estableció.
  • El Office of the Director of National Intelligence (ODNI) comenzó a publicar evaluaciones anuales sobre UAP.
  • El All-domain Anomaly Resolution Office (AARO) se creó posteriormente para coordinar las investigaciones en todo el Departamento de Defensa.

El artículo también fomentó una mayor participación de personal militar dispuesto a hablar públicamente sobre encuentros anteriores.

Importancia histórica

La investigación de The New York Times se considera ampliamente la publicación periodística más influyente en la historia moderna de los UAP.

Su importancia radica en varios avances clave:

  • Divulgación pública de un programa oficial del Pentágono sobre UAP.
  • Presentación de imágenes de sensores militares autentificadas a una audiencia mundial.
  • Supervisión renovada del Congreso sobre las investigaciones de UAP.
  • Mayor transparencia por parte del Departamento de Defensa.
  • Un cambio en el debate público, de la especulación hacia la seguridad nacional y la seguridad aérea.

A diferencia de muchos informes anteriores, el artículo se apoyó en fuentes oficiales, antiguos funcionarios gubernamentales y programas militares documentados, en lugar de testimonios aislados de testigos.

Su publicación marcó el inicio de un periodo continuo de participación gubernamental en cuestiones de UAP que continúa mediante audiencias del Congreso, evaluaciones de inteligencia y oficinas de investigación específicas.

Fuentes