Resumen
A finales de julio de 2022, de la Departamento de Defensa de Estados Unidos estableció la All-domain Anomaly Resolution Office (AARO), creando una organización permanente responsable de investigar fenómenos anómalos no identificados (UAP) en todos los dominios operativos.
A diferencia de organismos de investigación anteriores, AARO se diseñó para examinar informes que involucraran no solo objetos en el aire, sino también fenómenos anómalos observados en el espacio, entornos marítimosy, cuando correspondiera, objetos transmedio capaces de desplazarse entre distintos dominios operativos.
La creación de AARO representó la reestructuración más amplia del programa gubernamental estadounidense de investigación de UAP desde el inicio de la era moderna de divulgación en 2017.
Contexto
La creación de AARO siguió a varios años de ampliación de la supervisión del Congreso y reforma institucional.
El Departamento de Defensa había establecido previamente:
- La Unidentified Aerial Phenomena Task Force (UAPTF) en 2020.
- El Airborne Object Identification and Management Synchronization Group (AOIMSG) en noviembre de 2021.
Aunque AOIMSG mejoró la coordinación dentro del Departamento, miembros del Congreso argumentaron que se necesitaba una oficina más amplia, con mayor autoridad y responsabilidades legales, para investigar informes producidos en múltiples entornos operativos.
El National Defense Authorization Act for Fiscal Year 2022 ordenó al Departamento de Defensa reforzar sus capacidades de investigación y mejorar la coordinación con la Comunidad de Inteligencia.
Creación de AARO
El 20 de julio de 2022, la subsecretaria de Defensa Kathleen Hicks ordenó formalmente la creación de la All-domain Anomaly Resolution Office (AARO).
La oficina quedó bajo la autoridad de la Office of the Under Secretary of Defense for Intelligence and Security, trabajando en coordinación con la Office of the Director of National Intelligence (ODNI).
AARO recibió el encargo de:
- Investigar informes sobre fenómenos anómalos no identificados.
- Recopilar y analizar datos de fuentes militares y de inteligencia.
- Coordinar investigaciones en todo el Departamento de Defensa y la Comunidad de Inteligencia.
- Evaluar posibles amenazas para la seguridad nacional.
- Apoyar los requisitos de información al Congreso.
- Desarrollar procedimientos estandarizados de notificación y análisis.
Las responsabilidades de la oficina se extendían más allá de los objetos aéreos para incluir observaciones anómalas en el espacio, entornos marítimos y contextos transmedio.
Respuesta pública y gubernamental
La creación de AARO fue recibida favorablemente por muchos miembros del Congreso como un paso importante para mejorar la transparencia gubernamental y la coordinación institucional.
Los responsables afirmaron que la oficina se centraría en análisis científico, recopilación de inteligencia y seguridad aérea, evitando especular sobre los orígenes de los fenómenos comunicados.
La creación de AARO también reflejó el creciente reconocimiento del Gobierno de que los fenómenos anómalos no identificados debían investigarse mediante métodos analíticos coherentes y recursos de inteligencia compartidos.
En los años siguientes, AARO publicaría informes anuales, revisiones históricas y análisis públicos de casos, además de ofrecer sesiones informativas clasificadas al Congreso.
Importancia histórica
La creación de AARO marcó el inicio del programa más amplio del Gobierno de Estados Unidos dedicado a investigar fenómenos anómalos no identificados.
Su importancia incluye:
- Sustitución de AOIMSG por una oficina permanente de investigación.
- Ampliación de las investigaciones más allá de objetos aéreos a todos los dominios operativos.
- Mayor coordinación entre el Departamento de Defensa y la Comunidad de Inteligencia.
- Mayor supervisión del Congreso y requisitos legales de información.
- Creación de la organización que sigue dirigiendo las investigaciones oficiales del Gobierno de Estados Unidos sobre UAP.
AARO sigue siendo la principal oficina responsable de coordinar las investigaciones federales sobre fenómenos anómalos no identificados y representa la culminación de las reformas institucionales iniciadas tras la divulgación de The New York Times en 2017.